Más de 15 mil venadenses, según algunas estimaciones, se unieron en el Prado de María a un doble festejo: los 50 años de la Cooperativa de Obras Sanitarias (COS) y los 25 años de trayectoria de Piñón Fijo. El genial payaso y músico cordobés fue figura excluyente de la celebración sanitarista, con el apoyo de la Municipalidad de Venado Tuerto, que aportó logística y transporte para que todos pudieran disfrutar del evento gratuito en familia.

En la previa, con gran expectativa, la conducción de Majo Macías y Alejandro Guerrero fue poniendo el toque justo para el número principal, con sorteo de regalos, mientras una pantalla devolvía imágenes entrañables de la historia de la COS al servicio del saneamiento.

Ya sobre el escenario, Piñón Fijo, junto a sus hijos Sol y Jeremías, deleitó con un repertorio de todos sus trabajos más algunas nuevas composiciones, matizando los temas con juegos y guiños hacia los papis, que lejos estuvieron de ser convidados de piedra a la fiesta de los chicos.

Entre candombe, rap, baladas y géneros varios, Piñón abrió “la ventanita” de su corazón, con mensajes que llaman a respetar las indicaciones del semáforo o que promueven la higiene bucal, entre otras temáticas que abordó en este cuarto de siglo de carrera revindicando a los artistas callejeros, una historia que comenzó en su Córdoba natal y que lo llevó a recorrer los escenarios de todo el país, sin obviar su desembarco en la pantalla porteña de Canal 13.

“El hecho de estar en familia abajo y arriba del escenario tratamos de que sea un acto de coherencia, y también un orgullo. Tengo dos guardaespaldas de lujo que han sido bebotes como los del público y ahora están apuntalándome. Y uno no puede sentir más que emoción”, dijo Piñón tras la actuación, en una nutrida rueda de prensa que contó con la presencia del intendente José Freyre y del presidente de la COS, Eugenio Debonis, junto a consejeros de la entidad.

Sobre sus orígenes, recordó que “en 25 años suceden muchas cosas y en este oficio la mayoría cosas lindas, gracias a Dios. Uno siente gratitud con el público, pero también con la gente que nos convoca y que cree en nuestra propuesta”, en referencia a la COS y a la Municipalidad, añadiendo que “trabajar con mis hijos es un regalo de la vida; cuando uno es artista callejero y le toca remar, junto con la familia, se juega la vida como cualquier papá, sólo que nuestro oficio es más intangible y había que convencer a parientes y amigos que esto era cosa seria. Mis hijos pasaron por todos esos estados”.

En cuanto a su llegada a la TV de Capital Federal, aseguró que “no fue tan traumática porque me agarró de grande y en familia; si a cualquier veinteañero le sucede lo que a mí a los 37 o 38 años, te explota la cabeza, pero mi familia me apuntaló mucho y cuando me pareció que era traumático tuve la libertad de decir basta, tomarme un tiempo, barajar y dar de nuevo, y creo que tanto no nos hemos equivocado”.

Una postal de la felicidad

El último trabajo de Piñón, “Una nueva vida”, tiene la particularidad que puede ser bajado libremente desde su sitio web oficial y ya acumula 80 mil descargas a nivel mundial. Una señal de adaptación a los nuevos tiempos. No obstante, el artista comentó que “cada canción y cada disco es un mensaje en una botella, que no sabe dónde puede terminar, aunque éste nos está dando muchas satisfacciones”.

Lo cierto es que el tema que da nombre al disco fue cantado de memoria por chicos y grandes, “lo cual es muy lindo, porque es el mismo espíritu que la primera vez que salimos a la calle”.

“Había un intendente con una sonrisa amplia”, dijo Piñón mirando a Freyre, y agregó luego que “aquellos niños de hace 25 años hoy vienen con sus bebés en brazos, y eso es un mensaje de la vida gigantesco”.

El cordobés afirmó que “hoy nos llevamos de Venado Tuerto lo más parecido a la felicidad, ver tanta gente con una sonrisa y una mirada de ternura es algo tan simple y a la vez tan complicado de conseguir. Y que uno pueda hacerlo con una canción o una payasadita es un milagro; nosotros nos llevamos esa postal y nos encantaría que haya más artistas que puedan tener la posibilidad de generar eso en el pueblo”.

Tras el cierre, con el clásico “Chu-chu-a”, Piñón dejó el escenario no sin antes recibir de manos del intendente Freyre un obsequio alusivo a la Marcha San Lorenzo y un presente entregado por Eugenio Debonis, bañado por el aplauso de la gente y por un sol primaveral que se asoció al festejo, llevándose a su Córdoba cartas, dibujos y todo el amor de los niños.